Dirigida por José Cáceres, es una versión libre sobre sainetes contemporáneos de Enrique Wernicke, que refleja las costumbres de la cultura. Un hotel modesto, de esos que se pierden entre tantas fachadas anónimas. Un lugar de tránsito de sueños dispares y realidad emparentadas. Sus habitantes, ciegos al presente, insisten en soñar un devenir que no parecería pertenecerles.
24 actores en escena.